Vitamina P: la aliada de la C

Hasta hace poco la vitamina P era una perfecta desconocida para mí pues nunca antes había oído hablar de ella. Algo más familiar me resultaba el término “bioflavonoides”, aunque tampoco sabía exactamente qué eran y mucho menos podía imaginar que son el otro nombre con que se conoce a la vitamina P. Por tanto, vitamina P y bioflavonoides son sinónimos.

La vitamina P es la vitamina antifragilidad capilar (no capilar respecto a pelos sino en cuanto a capilares de vasos sanguíneos) y promovedora de la estructura del sistema circulatorio. Es antimutagénica, anticancerígena, antioxidante y antienvejecimiento.

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Sus principales funciones son:

  • Fortalecer los vasos y paredes sanguíneas
  • Limpiar internamente arterias y venas
  • Cicatrizar heridas
  • Equilibrar los niveles de colágeno de nuestra piel
  • La Rutina, uno de los tipos de bioflavonoides, tiene además un efecto sedante y antidepresivo en el cerebro.
  • Ayudar a la absorción de la vitamina C, al tiempo que evitar su oxidación. De hecho, la vitamina P siempre acompaña a la vitamina C en los alimentos. Es curioso saber que la enfermedad conocida como escorbuto es una avitaminosis C y P, o sea, consecuencia de un déficit de ambos tipos de vitamina a la vez.

Similitudes con la vitamina C:

  • Los bioflavonoides son una vitamina termosensible, por lo que se destruyen muy fácilmente con el calor, y por tanto, con la cocción, por la temperatura que alcanza el alimento al ser cocinado.
  • Se eliminan por la orina y por ello es difícil que provoque hipervitaminosis (intoxicación por exceso de cantidad de vitamina).

Está indicada para las varices, piernas cansadas, el reuma, la arteriosclerosis, la hipertensión, trombosis, el sangrado de encías, las varices, el derrame cerebral, las hemorragias capilares, las hemorroides, los catarros, la bronquitis y la neumonía.

Fuentes naturales alimenticias de vitamina P: frutas cítricas (limón, naranja, lima y pomelo), uvas, cerezas, moras, grosellas, moras, papayas, pimientos verdes, trigo sarraceno, y Castaño de Indias.

Con mucha diferencia respecto de otros alimentos, la parte interna (la de color blanco) de la piel de los cítricos tiene una concentración muy, muy alta de vitamina P.  Si añades esa parte blanca de la piel a alguno de tus batidos, tén en cuenta que tiene un sabor amargo. Puedes comprobar su efecto cicatrizante poniendo esta parte blanca de la piel de un cítrico en contacto con tu herida.

Fíjate que las frutas y verduras frescas son los alimentos que más cantidad de vitamina P nos ofrecen, todos ellos de origen vegetal y no siendo significativo ningún alimento de origen animal que la contenga. La P es una vitamina eminentemente vegetal.

Si llevas una alimentación basada en plantas (frutas, verduras y vegetales) y con gran proporción de crudos, como la que propugno en Cruditeka, te aseguras un aporte de vitamina P constante para tu organismo.

Besitos y hasta pronto!!

2 respuestas a “Vitamina P: la aliada de la C

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