Aprendamos de los más longevos

¿Qué son las zonas azules del planeta?

Son 5 lugares del mundo donde sus habitantes suelen vivir superando los 100 años de edad y gozando de un buen estado de salud. Se les denomina zonas azules porque el explorador y periodista del National Geographic Dan Buettner, estadounidense de Minnesota, en base a la información obtenida por los científicos y demógrafos, en 2005 marcó en color azul 5 localizaciones en un mapamundi coincidentes con las poblaciones más longevas de la Tierra.

 

¿Cuáles son esas 5 zonas azules concretamente?

  • Isla de OKINAWA (Japón)
  • Isla de IKARIA (Grecia)
  • LOMA LINDA (California)
  • Península de NICOYA (Costa Rica)
  • CERDEÑA (Italia)

 

De todos estos lugares, Okinawa destacaba muy especialmente.

 

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¿Qué tienen en común estas 5 poblaciones?

En todas ellas los demógrafos e historiadores han visto coincidir determinados hábitos y comportamientos que dan como resultado una alta incidencia de casos de longevidad.

Veamos cuáles son esos hábitos:

1.- ACTIVIDAD Y EJERCICIO MODERADO PRACTICADOS REGULARMENTE (NO DE GIMNASIO SINO EJERCICIO FÍSICO DIARIO POR LA ACTIVIDAD QUE LES CONLLEVA VIVIR EN LOS ESPACIOS QUE LES RODEAN : HUERTO, CORTAR LEÑA, ATIZAR EL FUEGO…)

2.- DIETA EQUILIBRADA, BASADA EN MUCHOS ALIMENTOS DE ORIGEN VEGETAL Y MUY POCA CARNE. COMEN DESPACIO, Y NO DEMASIADA CANTIDAD (SÓLO SACIAN SU ESTÓMAGO UN 80% DE SU CAPACIDAD). SUELEN BEBER UNA O DOS COPAS DE VINO TINTO AL DÍA.

3.- NO TIENEN ESTRÉS, SE TOMAN LAS COSAS CON CALMA, MEDITAN, SE RELAJAN, HACEN SIESTAS

4.- TIENEN UNA VIDA SOCIAL AGRADABLE, UNAS RELACIONES PERSONALES SATISFACTORIAS, PARTICIPAN Y COLABORAN POR EL BIEN DE LA COMUNIDAD. FORTALECEN Y ESTRECHAN SUS LAZOS FAMILIARES AL CONVIVIR, ABUELOS, PADRES Y NIETOS Y COMPARTIR TIEMPO JUNTOS)

5.- TIENEN UN MOTIVO POR EL QUE LEVANTARSE CADA MAÑANA, UN PROPÓSITO, UN “IKIGAI”.

6.- TIENEN CONTACTO DIARIO Y CONSTANTE CON LA NATURALEZA

 

LO QUE NADIE CUENTA…

Hasta aquí no os habré explicado nada nuevo o distinto de lo que aportan las

Es una realidad que Okinawa tiene unos índices muchísimo menores que Estados Unidos de muerte por enfermedades del corazón, por cáncer de próstata, de colon y de mama.

En cuanto a la alimentación se refiere, parece que la clave es:

  • La restricción calórica: hay una norma cultural y costumbrista de no comer en exceso. En Okinawa se practica El Hara Hachi Bu, método por el cual se deja de comer un poco antes de encontrarse totalmente saciado.
  • La naturaleza vegetal de la dieta, que a su vez ayuda a la restricción calórica porque los vegetales son bajos en calorías.

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La fama real y merecida de los Okinawenses los ha “colocado en el mapa”. Okinawa hace ya unos años que es muy visitada turísticamente precisamente porque los visitantes quieren apreciar y conocer en vivo el estilo de vida de los Okinawenses. Y claro, está pasando lo que tenía que pasar, que su longevidad va a quedar en el pasado.

En Okinawa ya encontramos más de doce restaurantes de cadenas de fast food (KFC concretamente). Sus habitantes, en sólo dos generaciones, ya han triplicado sus niveles de sodio y de grasa saturada, tienen deficiencia de potasio, y ya no son la población más delgada de Japón.

Sin duda nos hallamos ante la paradoja de que a nivel de salud se hace necesario recomendar a los okinawenses  que sigan una dieta okinawense. La longevidad hay que cultivarla.

Salud!

Precauciones al comer fruta

ENGORDA LA FRUTA?

SON RECOMENDABLES LOS ZUMOS DE FRUTAS?

La fruta es uno de los alimentos más saludables y recomendables que hay. Su alto contenido en micronutrientes (vitaminas, minerales y oligoelementos) hacen que sea un alimento natural increíble por su aporte de nutrientes al organismo humano.

Sin embargo, y a pesar de que debemos comer fruta a diario, y puesto que la fruta contiene fructosa, debemos tomar algunas precauciones a la hora de ingerir frutas.

¿Qué es la fructosa?

La frutosa es el azúcar que contienen las frutas, la miel y, en pequeñas cantidades, algunas hortalizas.

En sí misma, la fructosa ingerida sin hiperdosificación, y cuando es ingerida en cantidades constantes según las costumbres alimenticias medias europeas, no es causa de enfermedades metabólicas.

A pesar de que tiene un índice glucémico mucho más bajo que la glucosa, algunos estudios reflejan que las ingestas altas de fructosa pueden provocar alteraciones metabólicas. Muchos de estos estudios se han realizado en animales, o son ensayos de sobrealimentación a corto plazo en humanos, con niveles de fructosa mucho mayores de los que se consumen habitualmente y por tanto en condiciones de hiperdosificación, y en estos casos la fructosa se convierte en grasa rápidamente y provoca obesidad, además de aumentar considerablemente los niveles de triglicéridos en sangre. La fructosa es el antígeno de los glóbulos rojos y por eso se debe evitar su consumo en pacientes con cáncer de sangre y/o anemia, y también en los que sufren patologías hepáticas.

¿Cuál es la mejor forma de comer fruta?

Por tanto, hay tres recomendaciones básicas a la hora de comer fruta:

1.- Mejor tomar la fruta sola, no como postre o acompañada de otros alimentos.

El mejor momento para tomar las frutas es con el estómago vacío bien por la mañana cuando nos disponemos a desayunar, como tentempié o como entrante de una comida, y no en el postre.

El argumento es sencillo. Los azúcares que abundan en las frutas, junto con el 90% de agua que contienen, más sus vitaminas y minerales, son carbohidratos simples que se metabolizan muy rápido si no se ingieren acompañadas de otros nutrientes.  Si se ingieren solas las frutas, se mantienen escaso tiempo en el estomágo. Pero si se toman después de una comida copiosa rica en carbohidratos complejos y rica en proteínas, no se digieren rápidamente. Hay que tener en cuenta que la digestión de las proteínas es más lenta que la de los carbohidratos complejos y que éstos tardan más en digerirse que los azúcares simples de la fruta. Si el intestino no se halla en situación de hacer frente a ese aumento de carga, se produce una dificultad para metabolizar los nutrientes, fermentaciones en el aparato digestivo, proliferación de flora bacteriana patógena, indigestiones, gases, hinchazón abdominal, pesadez estomacal, etc.

Pero hay algunas excepciones: la manzana, la papaya y la piña. La manzana contiene sustancias que favorece la digestión de los almidones. La piña contiene bromelina y la papaya contienen papaína, ambas enzimas que facilitan la  digestión de las proteínas. Por eso es bueno comerlas, por ejemplo, antes de una barbacoa de carne, pues nos facilitará una buena digestión.

2.- Mezclar los zumos de fruta sin fibra (los licuados o zumos sin pulpa) con verduras u hortalizas no dulces

Aún tomando la fruta sola, y por la mañana con el estómago vacío, deberíamos tener presente que si la tomamos en forma de zumo sin pulpa, la frutosa que ingerimos es un carbohidrato simple (no complejo porque carece de fibra) y se metaboliza de forma inmediata provocando un importantes picos de azúcar en sangre, con los consiguientes problemas metabólicos que ello puede comportarnos: sobrecarga del páncreas,  dificultad para crear insulina, diabetes, aumento triglicéridos, aumento colesterol, obesidad, etc…).

El riesgo de los picos de glucosa en sangre por la fruta se producen por tanto cuando son zumos y cuando son zumos de las frutas más dulces (por ejemplo, naranjas). Por ello es conveniente combinar los zumos de naranja por ejemplo con un pomelo y con algún vegetal  u hortaliza no dulce como por ejemplo, jengibre, apio o espinacas.

3.- Evitar comer sólo las frutas más dulces y come frutas neutras.

Todas las frutas son buenas, pero pensando en clave metabólica, las frutas neutras son muy muy convenientes y no provocan aumentos del nivel de azúcar en nuestra sangre.

Estas frutas más neutras y menos dulces son:

Pomelo, fresas, arándanos, moras, grosella, manzana, granada, frambuesa, cacao, coco, aguacate, frutos secos (almendras, avellanas, anarcardos, macadamias, nueces…)

 

CONCLUSIÓN:

No demonicemos la fruta. La fruta es un alimento que nos ofrece la naturaleza que nos aporta muchos nutrientes necesarios. Simplemente toma algunas precauciones a la hora de ingerirla y tu salud te lo agradecerá!

Besitos!!!

Soja sí, soja no

A finales del siglo XX era la panacea nutricional, especialmente indicada para combatir desórdenes menopáusicos, excesos de colesterol en sangre, problemas cardiovasculares e incluso cánceres.

Sin embargo, a poco que se averigua y ahonda en conocimientos nutricionales, son ya muchos expertos los que desaconsejan el consumo de soja, y en especial la contraindican para personas con desarreglos hormonales, menopausia o problemas de tiroides.

¿Soja sí o soja no?

Como antecedente a la respuesta, creo necesario explicar primero que la soja desde el punto de vista industrial, es un alimento con miles de aplicaciones por su riqueza en proteínas, grasas saludables, gran plasticidad y bajo coste económico. Todos ingredientes muy estimados por la industria alimentaria, hecho que ha propiciado que en la actualidad, el 99% de la soja que se cultiva sea transgénica y que para su procesamiento industrial se utilicen los métodos industriales más agresivos.

Dicho esto, es innegable que el grano soja es un tipo de legumbre que tiene todos los aminoácidos esenciales, y que es rico en fibra, vitamina B (excepto B12), potasio, fósfora, calcio y magnesio. Contiene además estrógenos vegetales, que son los encargados de efectuar la regulación hormonal del cuerpo de las mujeres. Estas bonanzas justifican por qué hace años fue tan y tan recomendada en general y en especial para mujeres menopáusicas.

El boom de la soja acarreaba tanto beneficio económico para la industria alimentaria que se obviaron informaciones como las siguientes:

  • Que al ser transgénica, contiene disruptores endocrinos, que lejos de regular el sistema hormonal, los desequilibra y puede acarrear serios problemas de salud. Si quieres saber qué son y que provocan los disruptores endocrinos haz click aquí.
  • Que es inhibidora de las proteasas, en concreto de las tripsinas, que son las enzimas necesarias para que nuestro organismo degrade la proteína, y que este factor inhibidor no se desactiva ni con la cocción, sino únicamente mediante la fermentación de la soja, proceso muy lento que dura desde meses hasta años.
  • Que para obtener derivados de la soja la industria emplea SPI (aislado de proteína) y TVP (proteína vegetal texturizada), que somete a elevadas temperaturas que además de no frenar la inhibición de la tripsina, desnaturaliza la proteína de la soja y genera nitritos carcinógenos y toxinas cancerígenas. Ello sin contar, además, que suelen añadírsele saborizantes artificiales.

Veamos por ejemplo los ingredientes de una leche de soja, y recordad que los ingredientes en las etiquetas se ordenan por orden cuantitativo, es decir, que los primeros que se nombran son los que se halla en mayor proporción y cantidad en ese alimento:

Jarabe de maíz, aislado de proteína de soja (SPI), aceite de soja parcialmente hidrogenado, azúcar, vitaminas y minerales, maltodextrina, sal, sabores artificiales, mono y diglicéridos.

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Lo véis, verdad?!

¿Significa ello que la soja es mala o lo que es lo mismo, que no es saludable? Pues no siempre.

La soja es un alimento saludable cuando:

  • No se come de forma indiscriminada y en todas sus formas de procesado. No debemos consumirla en exceso (leche de soja, yogur de soja, grano de soja…) pues entonces se convierte en un disruptor endocrino además de provocar un exceso de consumo proteico.
  • Se encuentra en forma natural y no manipulada genéticamente, pues el peligro de los transgénicos es que el cuerpo no los reconoce. La soja debe consumirse siempre ecológica, evitando así que no contenga ni abonos químicos ni pesticidas.
  • Ha sido fermetada de forma natural. Es un processo que dura mucho tiempo y por el que se consigue un alimento sano y fácilmente asimilable por nuestro organismo y que inactiva los inhibidores de proteasas que contiene la soja.

La soja fermentada produce alimentos sanísimos como el MISO NO PASTEURIZADO, el TEMPEH y la SALSA DE SOJA ECOLÓGICA.

CONCLUSIÓN:

Consume soja cuando estés puedas asegurar que cumple estos tres requisitos,  y no caigas en el engaño de que genéricamente la soja es un alimento ideal para tu salud.

Por cierto, tén en cuenta que los SPI y los TPV son omnipresentes hoy día en bebidas comerciales, panificados, falsos alimentos dietéticos, golosinas, embutidos, imitaciones cárnicas, barritas de cerales, mayonesas y salsas, helados y derivados de lácteos.

Salud!

 

Los disruptores endocrinos

¿Qué son los disruptores endocrinos?

Son unas sustancias químicas con capacidad de producir alteraciones en los sistemas endocrinos y desequilibrios en los sistemas hormonales de los seres vivos, tanto en los humanos como en los animales, y por tanto de afectar a numerosas funciones vitales relacionadas sobre todo con el desarrollo sexual y la fase de crecimiento.

En consecuencia, pueden llegar a causar:

  • trastornos en la reproducción de la mujer (como la infertilidad, la pubertad o menarquía precoces, cáncer de mama, ….) y del hombre (problemas en la calidad seminal, afecciones de próstata…)
  • trastornos metabólicos tales como la diabetes o la obesidad
  • enfermedades neurológicas (Parkinson, cáncer de tiroides, TDA, hiperactividad, trastornos del comportamiento…)
  • trastornos cardiovasculares (hipertensión arterial, cardiopatías, insuficiencias cardíacas, palpitaciones, ….)

Todas las personas estamos expuestas al riesgo que suponen estas sustancias que nos pueden provocar todos estos problemas de salud, muchos de ellos de efectos irreversibles, y por ello, en la medida en que podamos debemos tomar las precauciones que estén a nuestro abasto para evitarlos.

Es importante destacar que muchos de estos disruptores endocrinos entran en nuestro organismo a través de la ingesta de alimentos.

 

Ejemplos de disruptores endocrinos

  • Hormonas naturales que contienen las carnes y los pescados.
  • Hormonas de tratamiento (como las que se administran por ejemplo para crear musculación)
  • Bisfenol A o BPA, que lo contienen las botellas de plástico y los revestimientos interiores de las cantimploras de aluminio.
  • Microestrógenos producidos por el hongo Fusarium, que es un moho que se encuentra en suelos y contamina las plantas produciendo tóxicos como son la fumonisina y la tricotecenina.
  • Dioxinas (se originan por ejemplo al quemarse bosques y se acumula en la grasa de los animales cuando ésos beben agua de manantiales contaminados de dioxinas o comen hojas)
  • Ftalatos (tipo de hidrocarburo que se encuentra en pinturas, pegamentos, cosmética, esmalte de uñas…)
  • Metales pesados como el cadmio, arsénico o mercurio
  • Plaguicidas, pesticidas y productos fitosanitarios (como el glifosato y el clorpirifós, entre muchos otros). ¿Sabías que en España se comercializaron en 2014 casi 80.000 toneladas de plaguicidas!!!?

Ecologistas en Acción publicó su informe “Directo a tus hormonas. Guía de alimentos disruptores” basado en datos de la  AECOSAN (Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, concluyendo que España es el país europeo con mayor consumo de pesticidas. El problema de los plaguicidas es un tema de estudio recurrente en la OMS (Organización Mundial de la Salud) desde el año 2002.

La EFSA (Autoridad europea de Seguridad Alimentaria) junto con la ECHA (Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos) han elaborado la Guía para la identificación de los disruptores endocrinos en base a los criterios establecidos por diversos Reglamentos de la Unión Europea, todo ello con la finalidad de evaluar los distintos productos fitosanitarios.

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Cómo evitar los disruptores endocrinos

Evitarlos por completo es prácticamente una misión imposible, pero sin duda podemos minimizar su ingesta:

  • Consumiendo productos orgánicos certificados ( o lo que es lo mismo, productos ecológicos o bio)
  • Reduciendo y no abusando del consumo de alimentos de origen animal, y en especial de carnes y pescados crudos, ya que algunos disruptores se destruyen con la cocción.
  • Evitar los productos transgénicos, y de productos tan alterados como son el maíz y la soja.
  • Lavando muy bien las verduras y frutas, y en especial de aquéllas que no sean orgánicas.
  • Utilizar envases, botellas y tupers de cristal.
  • No calentar alimentos en el microondas (electrodoméstico que desaconsejo por desestructurar los alimentos al someterlos a ondas de tan elevadísima temperatura), con envases de plástico, puesto que los envases de plástico aptos para microondas tienen gran componente de BPA.

Es sorprendente que el término “disruptor endocrino” sea un concepto ignorado por muchos de nosotros  (yo misma hace bien poco que he sabido de él), y resulta cuanto menos paradójico que, estando tan presente, aunque sea de forma involuntaria en nuestra alimentación, en nuestro hábitos y en nuestro ambiente, no se suela conocer con esta terminología. Hemos oído y leído sobre los efectos de los pesticidas, sobre las hormonas de carnes y pescados, y también sobre los efectos nocivos de los plásticos (BPA) pero, al menos yo, desconocía que todos ellos se engloban dentro del concepto de “disruptor endocrino”.

Espero que te haya resultado útil esta información.

Besitos!

La importancia de las enzimas

¿Qué son las enzimas?

Las enzimas son unas moléculas orgánicas responsables de provocar la catalización de reacciones químicas en las células de nuestro organismo.

Son como aceleradores de la velocidad a la que se producen esas reacciones que nos permiten unas funciones vitales básicas para que nuestro cuerpo funcione adecuadamente, permitiendo:

  • Metabolizar los alimentos que ingerimos
  • Depurar los desechos tóxicos
  • Efectuar la correcta función celular

De ahí que las enzimas se consideren sustancias tan valiosas.

 

¿De dónde las obtenemos?

Por un lado, las obtenemos de los alimentos vivos. A través de su consumo obtenemos las enzimas digestivas, que son las necesarias para la degradación de los alimentos y además aportamos enzimas a las reservas del cuerpo.

Por otro lado, nuestro propio organismo genera también enzimas, las enzimas metabólicas, que posibilitan gran cantidad de procesos orgánicos básicos y fundamentales como son la depuración, la regeneración y la reparación.

 

¿Cómo afecta la cocción de los alimentos a las enzimas?

Las enzimas son sensibles a los procesos de cocción (son termosensibles), por lo que se destruyen con los procesos de cocción.

Cuando sometemos a cocción los alimentos, éstos dejan de aportarnos enzimas y obligamos al cuerpo a que use sus reservas enzimáticas para destinarlas a la digestión.

Si, por el contrario, consumimos los alimentos crudos (entendiendo como tales aquellos que no han superado en su proceso de cocinado una temperatura de 42º), aprovechamos al máximo su aporte enzimático y eso hace que ahorremos reservas enzimáticas, recuperemos la salud y vivamos mejor.

 

 

Evitando o minimizando la cocción de los alimentos, no sólo evitamos la destrucción enzimática sino que evitamos la destrucción de muchos tipos de vitaminas, y de los antioxidantes.

Es importante recordar aquí que los procesos de activación, germinación y fermentación de los alimentos producen un incremento exponencial del aporte de enzimas y vitaminas de los mismos.

Por el contrario, debemos tener en cuenta que los conservantes que contiene los alimentos industrializados y los procesados comerciales son inhibidores enzimáticos.

 

Mi consejo:

Preservar los nutrientes es básico para que nos aprovechemos de su función energética y vibracional. Si quieres más información sobre estas importantísimas funciones de los nutrientes haz click aquí.

Te animo a que incorpores alimentos vivos a tu dieta de forma habitual. No es necessário que toda tu dieta sea cruda, ni tan siquiera que toda tu dieta sea de origen vegetal, pero sí es muy muy conveniente que te olvides de los alimentos muertos y que introduzcas alimentos vivos sin cocción de forma habitual.

Si lo haces, tú mismo/a notarás los cambios beneficiosos que ello produce a tu organismo.

En  Cruditeka te doy muchas ideas para que te sea fácil al menos, intentarlo.

Ánimo! Y si te “enganchas” ya me contarás…!

 

 

 

Salicornia, el espárrago de mar

Fue un impulso. Uno de esos “impulsos verdes” que padezco de vez en cuando. Entré en el supermercado para hacer mi compra habitual. Como siempre, me detuve en el apartado de frutas y verduras. Y allí, en uno de sus estantes, había unas de esas bandejitas envueltas en papel film con esas raras hierbas verdes. Miré la etiqueta: “Salicornia”- decía. Jamás la había visto antes ni había oído hablar de ella. Ni tan sólo había leído sobre ella. Y no pude reprimir mi curiosidad y la compré. En valor absoluto no era cara, pues la bandejita costaba 1,95 euros (aunque, como su peso era de 100 gr.,  eso representa que el kilo cuesta 19,50 euros!). Y me arriesgué. Quería probarla y sobre todo, y antes que nada, saber qué era.

Literalmente el término “salicornia” significa “cuernos salados”, y se le conoce también como alacranera, hierba de San Juan, hierba salada o espárrago de mar.

Crece de forma salvaje en los márgenes de torrentes justo antes de llegar al mar, o en los márgenes de las marismas. A veces inundadas por aguas saladas.

Son carnosas, con una textura muy parecida al espárrago triguero, aunque mucho más tierna. Un sabor finísimo y con un ligero toque salado.

De sus semillas se extrae un aceite muy preciado tanto para fines cosméticos como culinarios.

Son ricas en aminoácidos (precursores de la proteína), hidratos de carbono, ácidos grasos insaturados (y por tanto saludables, beneficiosos para el corazón), vitaminas, y minerales (especialmente calcio, magnesio, sodio, yodo y potasio). En los roedores potencian positivamente y de forma muy significativa las células del sistema inmunológico. Todo apunta a posibles futuros usos terapéuticos de este vegetal.

Pueden consumirse en crudo, al vapor, ligeramente salteadas o fritas.

Opté por comer en crudo la mitad de la cantidad que había en la bandeja que adquirí, lavando y troceando la plantita en porciones de 1 cm y añadiéndola como ingrediente a una de mis ensaladas. La otra mitad, la horneé durante 5 minutos a 170 grados como acompañamiento o guarnición de uno de mis platos y recién salida del horno la salpimienté y la rocié con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

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Nos encantó!! Incluso al pequeño de la casa!. Tanto en crudo como cocida. Tiene un sabor muy agradable, fino y nada extravagante. No sé bien cómo definirlo, pero creo que el apodo de espárrago del mar es realmente acertado.

Sé que no es habitual encontrarlo en los supermercados, pero si como yo, tenéis la suerte de tropezaros con la salicornia, no dudéis en probar este fantástico vegetal que nos proporciona la naturaleza.

Besitos!!!

El agua con gas, ¿favorece la digestión?

No hay quien se aclare! Unos dicen que el agua con gas favorece la digestión, mientras que otros aseguran que el gas en los líquidos nos provoca hinchazón abdominal, flatulencias e indigestión.

Una vez más, dos respuestas totalmente contradictorias ante una misma pregunta: ¿el agua con gas favorece la digestión? Y nuevamente la respuesta ni es un absoluto “Sí”, ni un absoluto “No”.

La respuesta pasa por conocer que hay varias tipologías de agua con gas o carbonatadas:

  • Agua mineral o agua procedente de los manantiales: contiene minerales de forma natural.
  • Agua carbonatada artificialmente, a la que se le añade sal y se la mineraliza artificialmente. Dentro de esta tipología se incluye el agua tónica, a la que además se le añade quinina, o los refrescos, a los que se les añade saborizantes, azúcar y/o jarabe de maíz de alta fructosa.
  • Agua que se obtiene en la fermentación del kombucha o del kéfir de agua: es agua fermentada repleta de bacterias probióticas (= pro vida).

Pues bien, la respuesta a la pregunta está en función de qué agua se trate:

  • Cuando el gas es natural, esto es, cuando se obtiene por fermentación del hongo kombucha o del kéfir de agua y también cuando el agua está carbonatada de forma natural por proceder de los manantiales, es saludable y adecuada puesto que :
  • favorece la digestión
  • alivia el dolor de estómago
  • combate el estreñimiento
  • mejora la capacidad de deglución
  • es un buen aliado a la hora de perder peso
  • disminuye el nivel de colesterol malo
  • ayuda a controlar el azúcar en sangre
  • produce mejor retención del calcio

Sin embargo, cuando el agua se carbonata artificialmente (refrescos, tónicas, bebidas embotelladas comerciales, etc.) se obtiene un líquido artificial, nada aconsejable para nuestra salud puesto que :

  • acidifica nuestro organismo
  • puede dañar el esmalte de los dientes
  • provoca hinchazón abdominal
  • aumenta los niveles de azúcar en sangre

Conclusión: Cuidado con el agua con gas embotellada que venden  los comercios. Muchas veces es consumida para lograr mejorar la digestión y con la convicción de que es un líquido saludable, pero la realidad es que sólo el agua carbonada que emana de los manantiales y la resultante de la fermentación del kombucha o del kéfir de agua son realmente beneficiosas para nuestra salud y favorecedoras de la digestión.

Espero que te sea útil esta información.

See you!

La prueba de la sal

 ¿USAS SAL NATURAL O SAL PROCESADA?

 Hace ya casi tres años que uso Sal Rosa del Himalaya con la convicción de que es una sal natural y no procesada, pero ha sido al realizar el sencillísimo experimento que ahora os explico cuando realmente he tenido la certeza de que la sal que usamos en casa es natural.

¿Quieres saber si la sal que usas es natural o procesada? Haz la prueba:

Diluye en un vaso de agua una cucharada sopera de la sal que usas normalmente y deja reposar la mezcla durante toda la noche o durante 8 horas.

Si transcurrido este tiempo hay sal en el fondo del vaso puedes estar seguro/a de que la sal que usas es procesada. Por el contrario, si es sal natural, el agua estará transparente y sólo verás agua, no habrá sal posada en el fondo del vaso.

A pesar de que yo uso siempre sal rosa del Himalaya (la sal blanca tiene prohibido el paso en mi cocina) al enterarme de que podía efectuar una prueba tan fácil, me surgieron dudas y decidí hacer la prueba.

MUESTRAS DE LA PRUEBA QUE YO MISMA HICE EN CASA:

cruditeka.comÉste es el momento en el que introduzco la sal rosa  en el agua

 

cruditeka.comJusto después de haber introducido la sal y haber revuelto la disolución con una cuchara

 

cruditeka.comTranscurridas 8 horas con el agua en absoluto reposo, y como por arte de magia, la sal estaba completamente disuelta!!

 

Ten en cuenta que si la sal no se disuelve en agua tampoco se disolverá en nuestro organismo y se acumulará en nuestros órganos y tejidos. Con el tiempo puede provocarte un mal funcionamiento de tus procesos corporales esenciales y acarrearte:

  • Enfermedades cardíacas
  • Artritis
  • Endurecimiento de las arterias
  • Depósitos de calcio en las articulaciones

En cambio, las sales orgánicas naturales no provocarán calcificaciones en tu organismo e incluso te pueden ayudar a disolver los depósitos nocivos de calcio que puedas tener acumulados.

Si quieres saber más sobre la sal (tipos de sal, beneficios, perjuicios de consumirla en exceso, cómo elegirla…) recuerda que en Cruditeka tienes un Post especifíco sobre la sal que puede serte de utilidad.

Pon sal saludable a tu vida!

Besitos!

 

 

 

 

 

 

 

Besitos!!

En qué consiste el crudiveganismo?

He redactado este post como respuesta a la consulta efectuada por una seguidora de Cruditeka en la que me exponía que quería introducirse en el crudiveganismo y que si podía explicarle en qué consistía.

Pues bien, a pesar de que no quiero extenderme demasiado, me ha parecido que la explicación que voy a dar puede interesar a otras personas,   y creo que con este post puedo aclarar los pilares básicos en los que se basa la alimentación crudivegana.

El crudiveganismo, también conocido como “raw food”,  se basa, desde el punto de vista nutricional, en una alimentación cruda de origen vegetal, basada en el consumo de verduras, hojas verdes, frutas, frutos secos (crudos, no tostados), cereales, legumbres germinadas, semillas, algas marinas, setas y fermentados. Alimentos siempre frescos, integrales (sin refinar), maduros y a poder ser orgánicos (sin pesticidas químicos).

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Al usar el término “crudo” puede parecer una alimentación muy drástica, sosa e insabora, pero os puedo asegurar que nada está más lejos de la realidad.  Es una alimentación que puede resultar altamente atractiva por el intenso colorido que tienen los vegetales , altamente nutritiva porque mantiene intactos los nutrientes (incluso aquellos que son termosensibles y que por tanto se destruyen con el calor como por ejemplo la vitamina C), altamente vitalizante (porque aporta una energía vital que se percibe de inmediato por el consumidor) e increíblemente sanadora, puesto que es capaz de prevenir, mejorar y, en ocasiones, incluso curar muchos tipos de dolencias, y en especial las relacionadas con los problemas digestivos, de tránsito intestinal, de gases y flatulencias, de hinchazón abdominal, etc.

Al no someter los alimentos a cocción, es decir, al no someterlos a temperaturas superiores a los 42º-46º, los nutrientes no se alteran ni modifican y se mantienen intactos, no se desnaturalizan las proteínas, no se destruyen los enzimas, no se destruyen las vitaminas, … y todo ello permite que los alimentos nos nutran, siendo éste el principal objetivo y fin por el que los seres vivos comemos.  El crudiveganismo es nutrición en sentido puro.

Para lograr una cocina crudivegana de calidad, original y atractiva, conviene dominar técnicas de corte de las verduras, técnicas de procesado natural y en crudo, la activación de los alimentos, el arte de la maceración de los mismos, la germinación de semillas, cereales (granos) y legumbres y la fermentación. Es un tipo de cocina ligera (poco calórica), sencilla (fácil de elaborar), rápida y limpia (no sólo con tu propio cuerpo sino con tu cocina). Con todo ello lograremos tener siempre una flora bacteriana sana y un PH de nuestra sangre ligeramente alcalino. Una flora intestinal saludable (bacterias fermentativas y no putrefactivas) junto con un Ph alcalino en sangre (la enfermedad no prospera en ambientes alcalinos sino sólo en medios ácidos) son la clave para gozar de una buena salud y no caer en la enfermedad.

Es una alimentación muy depurativa y desintoxicante, de ahí que se base sólo en alimentos de origen vegetal. Los alimentos de origen animal se descartan no sólo por respeto a los mismos como seres vivos, sino porque complican las digestiones y producen muchos desechos tóxicos a nuestro organismo, lo cual obliga a trabajar en exceso, y frecuentemente colapsa, a los órganos depurativos de nuestro cuerpo (sobre todo hígado y riñones).

Debo decir que, bajo mi criterio, no es necesario ser crudivegano en un 100%. Puede combinarse la alimentación crudivegana con otras técnicas de cocina no cruda pero también muy saludables. De ahí que haya surgido todo un movimiento culinario en torno a este tema denominado “slow cook” y que se basa en técnicas de cocina poco agresivas como pueden ser el cocinado al vapor, el baño María, el escaldado y el salteado ligero a temperaturas suaves.

En el blog Cruditeka encontrarás muchos consejos e informaciones sobre este tipo de alimentación saludable, mayoritariamente (aunque no exclusivamente) cruda, y  multitud de recetas, algunas 100% crudiveganas y otras que combinan el crudiveganismo con técnicas de cocinado suave.

Besitos!!

Vitamina P: la aliada de la C

Hasta hace poco la vitamina P era una perfecta desconocida para mí pues nunca antes había oído hablar de ella. Algo más familiar me resultaba el término “bioflavonoides”, aunque tampoco sabía exactamente qué eran y mucho menos podía imaginar que son el otro nombre con que se conoce a la vitamina P. Por tanto, vitamina P y bioflavonoides son sinónimos.

La vitamina P es la vitamina antifragilidad capilar (no capilar respecto a pelos sino en cuanto a capilares de vasos sanguíneos) y promovedora de la estructura del sistema circulatorio. Es antimutagénica, anticancerígena, antioxidante y antienvejecimiento.

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Sus principales funciones son:

  • Fortalecer los vasos y paredes sanguíneas
  • Limpiar internamente arterias y venas
  • Cicatrizar heridas
  • Equilibrar los niveles de colágeno de nuestra piel
  • La Rutina, uno de los tipos de bioflavonoides, tiene además un efecto sedante y antidepresivo en el cerebro.
  • Ayudar a la absorción de la vitamina C, al tiempo que evitar su oxidación. De hecho, la vitamina P siempre acompaña a la vitamina C en los alimentos. Es curioso saber que la enfermedad conocida como escorbuto es una avitaminosis C y P, o sea, consecuencia de un déficit de ambos tipos de vitamina a la vez.

Similitudes con la vitamina C:

  • Los bioflavonoides son una vitamina termosensible, por lo que se destruyen muy fácilmente con el calor, y por tanto, con la cocción, por la temperatura que alcanza el alimento al ser cocinado.
  • Se eliminan por la orina y por ello es difícil que provoque hipervitaminosis (intoxicación por exceso de cantidad de vitamina).

Está indicada para las varices, piernas cansadas, el reuma, la arteriosclerosis, la hipertensión, trombosis, el sangrado de encías, las varices, el derrame cerebral, las hemorragias capilares, las hemorroides, los catarros, la bronquitis y la neumonía.

Fuentes naturales alimenticias de vitamina P: frutas cítricas (limón, naranja, lima y pomelo), uvas, cerezas, moras, grosellas, moras, papayas, pimientos verdes, trigo sarraceno, y Castaño de Indias.

Con mucha diferencia respecto de otros alimentos, la parte interna (la de color blanco) de la piel de los cítricos tiene una concentración muy, muy alta de vitamina P.  Si añades esa parte blanca de la piel a alguno de tus batidos, tén en cuenta que tiene un sabor amargo. Puedes comprobar su efecto cicatrizante poniendo esta parte blanca de la piel de un cítrico en contacto con tu herida.

Fíjate que las frutas y verduras frescas son los alimentos que más cantidad de vitamina P nos ofrecen, todos ellos de origen vegetal y no siendo significativo ningún alimento de origen animal que la contenga. La P es una vitamina eminentemente vegetal.

Si llevas una alimentación basada en plantas (frutas, verduras y vegetales) y con gran proporción de crudos, como la que propugno en Cruditeka, te aseguras un aporte de vitamina P constante para tu organismo.

Besitos y hasta pronto!!