Macarrones de quinoa con salsa de nueces

Elaboración: 30′ | Personas: 4 | Dificultad: Baja

Ingredientes

  • 250 gr. de Macarrones de quinoa
  • Hojas verdes crudas (col kale, por ejemplo)
  • 1 cebolla
  • Unas hojitas de albahaca
  • Sal rosa
  • Aceite de oliva
  • levadura nutricional (opcional)

Salsa de nueces (ver enlace entrada):

  • Tomates
  • Nueces
  • Sal
  • Ajo en polvo
  • Pimienta
  • Aceite de oliva

Macarrones de quinoa con salsa de nueces

Elaboración

Llevar agua abundante en ebullición y cocer en ella los macarrones de quinoa. Reservar la salsa una vez elaborada.

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Limpiar y trocear una cebolla y las hojas verdes (en este caso he utilizada col kale pero podría ser cualquier otra: lechuga, acelgas, espinacas, …) Reservar.

Una vez cocida la pasta, escurrirla, y añadir a la pasta, en crudo, la cebolla troceada, las hojas de col kale, un poco de pimienta negra, sal rosa y un chorrito de aceite de oliva. Mezclar con una espátula o cuchara de madera.

Emplatar los macarrones y verter por encima la salsa de nueces de forma generosa. Podéis espolvorear levadura nutricional a modo de queso rallado, así como unas hojitas de albahaca sobre la salsa y decorar con alguna nuez.

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Salud!

Salsa de nueces

Elaboración: 10′ | Personas: 4 | Dificultad: Baja

Ingredientes

  • 150 gr. de tomate natural rallado
  • 100 gr. de nueces
  • Sal rosa
  • Ajo en polvo
  • Pimienta negra molida
  • 2 cucharadas de aceite de oliva

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Elaboración

Lavar y rallar los tomates. Verter el tomate rallado en el recipiente de la batidora de brazo o túrmix y añadir el resto de los ingredientes y triturar todo junto.

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Si una vez triturado se desea una consistencia más líquida, añadir un poco de agua y volver a triturar.

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Es una salsa 100% cruda y muy saludable. Es muy versátil, puede combinarse con cereales (arroces), con pseudocereales (quinoa, mijo, …) y con cualquier tipo de pasta.

Salud!

Clorofila y Hemoglobina: Hermanas de sangre

La clorofila

La clorofila es el pigmento de color verde que poseen las plantas y vegetales que absorbe la energía del sol y facilita el proceso de la fotosíntesis.

La fotosíntesis es el proceso de elaboración de los alimentos por parte de las plantas. Los árboles y plantas usan la fotosíntesis para alimentarse, crecer y desarrollarse. Para realizar la fotosíntesis, las plantas necesitan de la clorofila, que es una sustancia de color verde, que tienen en las hojas. La clorofila es la encargada de absorber la luz adecuada para realizar este proceso. La fotosíntesis hace que las plantas generen oxígeno, que es el elemento que respiran todos los seres vivos.

¿Sabías que la clorofila tiene características que son muy similares a las células rojas de la sangre humana o la hemoglobina?

Su composición es casi idéntica, y la única diferencia radica en que el átomo central de la hemoglobina es de hierro, mientras que las moléculas centrales de las plantas tienen un átomo de magnesio.

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En 1936 el Dr. Arthur Patek informó los fascinantes resultados del estudio hecho con quince pacientes que fueron diagnosticados de anemia. Se les pidió tomar diferentes cantidades de alimentos verdes junto con el hierro. El nivel de hemoglobina en la sangre y el número de células rojas de la sangre aumentó en todos ellos mucho más rápido que con la toma de hierro sólo.

El magnesio proporciona un efecto altamente alcalinizante y suministra oxígeno esencial para las células y tejidos. Cuando las verduras verdes se cocinan, el magnesio se elimina del centro de las moléculas y se reemplaza por un átomo    de hidrógeno causando la decoloración de las verduras a un tono gris oliva. Dos tercios del contenido de clorofila de los vegetales se pierden después de 20 minutos de ebullición. Expertos en cocina saludable del mundo sugieren técnicas para la preservación de las concentraciones de clorofila presente en los vegetales verdes, como por ejemplo cocinarlos al vapor por tiempos cortos. Sin embargo, la mejor manera de comer estos vegetales es en forma cruda para obtener los beneficios para la salud completos de la clorofila.

Beneficios de la clorofila

Hay varias razones por las que los alimentos verdes son considerados extremadamente beneficiosos para la sangre y esto es debido a la similitud en las estructuras de los dos pigmentos de color, la hemoglobina roja y la clorofila verde.

La clorofila:

1 . Es la mejor ayuda para problemas gastrointestinales .

2 . Promueve la formación de la hemoglobina y los glóbulos rojos .

3 . Trata el mal aliento.

4 . Favorece la eliminación de las toxinas que causan cáncer.

5 . Favorece la asimilación de calcio y otros minerales pesados .

6 . Combate las infecciones.

Con tantos años de investigación, los beneficios para la salud que nos brindan los vegetales con clorofila no se ponen en duda. Resulta unánime y contundente la afirmación de que la clorofila ayuda a que los elementos nutritivos sean absorbidos y a que la sangre genere la necesaria cantidad de hemoglobina.

El verde abunda en la naturaleza y también debería abundar en nuestra mesa!

 

 

 

Lentejas verdes de otoño

Elaboración: 35′ | Personas: 4 | Dificultad: Baja

Ingredientes

  • 500 gr. de lentejas verdes
  • Unas ramitas de tomillo fresco o tomillo seco molido
  • Una granada
  • Unos trozos de calabaza
  • Un pimiento
  • Una cebolla
  • Hoja verde: en este caso, brotes tiernos
  • Sal rosa
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva

 

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Elaboración

Lavar las lentejas bajo el grifo y cocer con abundante agua durante 30 minutos.

Opcional añadir al agua para cocerlas un trocito de alga kombu, les ayudará a ablandarse, aunque son lentejas muy muy tiernas que no deben remojarse previamente.

Mientras cuecen, rallar la calabaza y trocer bien pequeñito el pimientoy la cebolla. Desgranar la granada, partiéndola por la mitad y golpeando cada una de las mitades con una mano de mortero (los granos saltarán con facilidad).

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Una vez cocidas las lentejas, ponerlas en un bol y añadir la cebolla y el pimiento picados y la calabaza rallada, y aliñar todo con sal, pimienta negra, tomillo y aceite de oliva. Una vez aliñado, verter las lentejas sobre un lecho de hojas verdes y posteriormente echar por encima los granos de granada.

Después, un chorrito de aceite de oliva y listas para comer!

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Aprovechando frutos del otoño como la calabaza y la granada, conseguimos esta receta sencilla y súper nutritiva que nos llenará de energía.

Salud!

Queso de untar “Philadelphia”

Elaboración: 15′ (8h. reposo en frigorífico)| Personas: 4 | Dificultad: Baja

Ingredientes

  • 400 gr de yogur natural de soja (sin azúcar ni endulzantes)
  • Sal rosa
  • Tomillo seco en polvo
  • Romero seco en polvo
  • Orégano seco
  • Pimienta negra en polvo
  • Necesitarás una gasa o trapo de algodón de agujeritos muy pequeños

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Elaboración

Verter el contenido del yogur de soja sobre el trapo.

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Atar el trapito en forma de haz, de manera que presione un poco el yogur.

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El yogur debe soltar todo el agua y líquido que tenga sobre un colador, al que colocaremos un recipiente debajo. La base del colador no debe tocar el fondo del recipiente, pues en ese caso el yogur no se escurriría bien.

Dejamos el yogur durante al menos 8 horas escurriendo dentro de la nevera.

Transcurrido este tiempo lo sacamos del trapo y lo ponemos en un recipiente.

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A continuación, lo aliñamos con sal, pimienta negra y las demás especies enumeradas en la lista de ingredientes.

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Ya está listo para comer!

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Su sabor imita a la perfección el sabor del queso de untar que se vende en los comercios, pero éste resulta mucho más sano porque no contiene lactosa, ni azúcares, ni aditivos, ni conservantes, y, además, es de origen vegetal.

Salud!

Tableta de chocolate

Elaboración: 10′ (1h. congelador antes de consumir)| Personas: 4 | Dificultad: Baja

Ingredientes

  • 50 gr Cacao puro 100% en polvo sin azúcares añadidos (5 cucharadas soperas aprox.)
  • 2 cucharadas soperas de Sirope de ágave
  • Frutos secos: avellanas y/o nueces y/o almendras
  • Ralladura de la piel de una naranja
  • 125 ml. de Aceite de coco ( unas 5 cucharadas soperas)

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Necesitarás un molde (de cerámica, cristal, plástico…) rectangular del tamaño aproximado de una tableta de chocolate, y también papel film.

Elaboración

Forrar con un papel film el fondo del molde rectangular y colocar encima los frutos secos.

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En un recipiente introducir el aceite de coco, el cacao en polvo y el ágave y triturar con una batidora de brazo. Tiene que quedar la consistencia, textura y aspecto de una crema de chocolate espesita pero líquida a la vez.

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Verter el chocolate batido en el molde, sobre los frutos secos.

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Espolvorear encima del chocolate la ralladura de la piel de naranja.

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Tapar con el papel film y meter en el congelador hasta que solidifique.

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Es uno de mis postres estrella. Si te gusta el chocolate negro no te puedes perder este increíble, sano, natural y sabroso chocolate sin azúcar ni lactosa ni gluten.

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Se mantiene siempre en el congelador y se saca justo cuando hay que comerlo. No hace falta sacarlo minutos antes, se parte y come al punto recién sacado del congelador.

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El aceite de coco tiene sólo un ligero sabor a coco, que, unido a otros ingredientes, desaparece por completo, pero si aún así no te gusta nada el sabor a coco (en mi casa hay algún miembro que no lo soporta) puedes utilizar aceite de coco desodorizado (al que ya le han quitado antes de envasar, el sabor a coco).

Salud!

Pan integral

Elaboración: 20′ (2h. reposo masa)| Personas: 4 (1 barra de pan) | Dificultad: Baja

Ingredientes

  • 250 gr de harina integral de espelta
  • 250 gr. de harina integral de centeno
  • 1 sobre de levadura de panadería
  • Pipas de calabaza (opcional)
  • 375 ml. de Agua templada
  • 1 cucharada sopera rasa de sal

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Elaboración

Mezclar con una cuchara de madera o con una espátula todos los ingredientes, menos las pipas de calabaza, en un bol. Añadir el agua e integrarla mediante la espátula o cuchara con la mezcla de harinas. Esta fase de mezclado te llevará sólo unos tres minutos, el agua se integra en la harina de forma muy fácil y sin esfuerzo ni complicación.

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Tapar el bol con papel film y dejar reposar la masa mínimo durante dos horas para que fermente. Para que fermente bien el reposo se puede hacer cerca de una fuente de calor, por ejemplo, cerca de un radiador, o bien cerca del horno encendido,… Cuando la masa fermenta, crece su volumen y aparecen unos agujeritos en ella. Cerca del calor, con dos horas de reposo ha fermentado seguro.

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Preparar un recipiente para hornear rectangular de unos 25 cm de longitud. Forrarlo con papel de horno y encender el horno para que esté bien caliente cuando metamos el pan para su cocción.

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Cuando la masa ya haya fermentado, verterla en el molde. El vertido es fácil porque se vuelca la masa poniendo boca abajo el bol donde ha fermentado, de manera que ésta se precipita sobre el recipiente de hornear con un poco de ayuda de la espátula o cucharada de madera. Repartir bien la masa con la espátula por el molde. Mojar el filo de un cuchillo ( para que no se pegue) y hacerle unos cortes longitudinales a la masa para que airee al cocer.

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Si se desea, puede adornarse con pipas de calabaza por encima en este momento, presionándolas un poco para que no se despeguen con el horneado.

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Como ya tendremos el horno bien caliente, ya podemos introducir el pan para hornealo durante una hora de la siguiente manera: los primeros 25 minutos a una temperatura de 220 grados, y los posteriores 35 minutos a una temperatura de 175 grados.

Una vez transcurrido este tiempo sacar el molde del horno.

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El desmoldado del pan lleva menos de 10 segundos porque el pan sale con una facilidad increíble sólo levantando el papel de hornar con el que hemos forrado el bol.

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Una vez el pan se haya enfriado ya se podrá comer.

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Este pan es muy fácil de hacer y está buenísimo! Es un éxito total.

Salud!

Cuscús de espelta estilo mediterráneo

Elaboración: 20′ | Personas: 2 | Dificultad: Baja

Ingredientes

  • 3 tacitas pequeñas de cuscús de espelta
  • 1,5 tacita de agua por cada tacita de espelta
  • Aceitunas negras deshuesadas
  • 1 cebolla tierna
  • 1 tomate rosa grande
  • 4 o 5 hojas de acelgas
  • Orégano en polvo
  • Sal rosa
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva
  • Unas ramitas de perejil

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Elaboración

Llevar el agua a ebullición.

Limpiar y trocear las verduras y hortalizas.

Cuando el agua ya hierva, sacar la cazuela del fuego y echar el cuscús de espelta en su interior. En 10 minutos el cuscús habrá absorbido toda el agua y quedará con la consistencia perfecta.

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Introducir a continuación y en crudo, las verduras y hortalizas y las aceitunas cortadas longitudinalmente por la mitad.

Aliñar todo con sal rosa, pimienta negra, ajo en polvo y un buen chorro de aceite.

Emplatar y espolvorar por encima las ramitas de perejil bien picaditas.

Opcional espolvorear también unas semillas de cáñamo.

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El cuscús de espelta tiene un sabor excelente. A pesar de que tiene gluten, lo tiene en muy poca cantidad y es un cereal muy digestivo.

Salud!